Elevación del pecho o Mastopexia

Elevación del pecho o Mastopexia

La caída o descolgamiento del pecho es una situación muy frecuente que incomoda a muchas mujeres. En algunas su gran volumen de mama provoca que por acción de la gravedad el peso caiga con el paso de los años. Tras embarazos y lactancias el pecho “se ha dado de sí” perdiendo su firmeza y turgencia de antaño. Las pérdidas importantes de peso también provocan la aparición de flaccidez en el pecho y existe un cuarto grupo de mujeres con flaccidez en el pecho: aquéllas que aun teniéndolo pequeño, la calidad de sus tejidos de sostén interno no permite que esté posicionado en su lugar ideal, haciendo que la mama se descuelgue.

En efecto, el pecho dispone de un tejido de sostén interno formado por fibras de colágeno llamadas ligamentos suspensorios, que mantienen la glándula mamaria en su posición. Bien porque la piel pierde su firmeza, porque estos ligamentos se elongan y pierden su capacidad de mantener la tensión o por combinación de ambas causas, surge la caída del pecho o PTOSIS mamaria. Dado que todo este sistema de sostén interno es independiente del músculo pectoral, los ejercicios encaminados a fortalecer este músculo no son capaces de mejorar la posición de la mama ni de mejorar su turgencia.

La intervención que reposiciona el pecho en su lugar ideal y, por tanto, que corrige la ptosis de la mama, se denomina MASTOPEXIA o elevación mamaria y consiste en retensar la mama eliminando la piel que se ha “dado de sí,” para elevar y mejorar la forma del pecho, devolviendo su aspecto terso y juvenil.

Una mama vacía y caída es muy distinta de una mujer a otra. En ello juega un papel fundamental la calidad de los tejidos, por lo que es imprescindible una evaluación individual muy detallada en consulta. En función de la calidad de los tejidos y de la flaccidez del pecho, la actitud a tomar es muy diferente. Habrá casos en los que devolviendo el volumen mamario perdido mediante la colocación de implantes mamarios será suficiente. Aquéllas con mayor flaccidez, la piel sobrante habrá de ser extirpada alrededor de la areola o incluso a través de una cicatriz en forma de mini-T invertida. Siempre va a depender del caso concreto a tratar, porque cada mama tiene su propia indicación para ser corregida. De todo ello, hablaremos en consulta.

Tras una mastopexia, los controles mamográficos habituales podrán seguir realizándose sin problema alguno.

 

Información sobre la mastopexia

La mastopexia se realiza siempre en quirófano de clínica acreditada. Bajo anestesia general, la cirugía dura entre 1 y 3 horas en función de la complejidad del caso a tratar. En ocasiones es conveniente el empleo de implantes mamarios, sobre todo cuando el volumen mamario es muy pequeño o en caso de haber un gran exceso de piel. Las incisiones dependerán de la técnica seleccionada para el caso concreto. De quirófano saldrás con un vendaje suave y unos tubos de drenaje que se retiran a los pocos días.

Tras una noche de ingreso, podrás marchar a casa y hacer vida casi normal a las 24-48 horas. Las molestias se controlan bien con la medicación recomendada, aunque la sensación de hinchazón y/o agujetas puede durar un par de semanas. Al alta, sustituiremos el vendaje por un sujetador especial de tipo deportivo, que deberás llevar durante un mes. Tras una mastopexia podrás volver al trabajo en 5-7 días (dependiendo del esfuerzo físico que requiera), aunque en pocos días se puede hacer vida normal. Se deben limitar las actividades físicas intensas durante el primer mes. En consulta te enseñaremos a cuidar las cicatrices para que los resultados sean óptimos.

A medida que baja la inflamación progresivamente, podremos ver los resultados finales de forma alrededor del primer mes tras la intervención. Las cicatrices (imprescindibles para eliminar el exceso de piel), serán permanentes, irán difuminándose y blanqueándose durante el primer año, notándose cada vez menos. Los resultados de una mastopexia son muy duraderos, aunque no siempre 100% permanentes. Su duración dependerá fundamentalmente de la calidad de los tejidos de la paciente y su capacidad mantener el sostén natural de la mama.

Aclarando algunas ideas

Respuestas a preguntas frecuentes sobre este tratamiento

 

La elevación mamaria duele mucho?

Lo cierto es que, por sí sola, no es molesta. Se trata de una intervención en la cual no tocamos para nada la musculatura pectoral, por lo que el postoperatorio es confortable. Si colocamos prótesis mamarias que compensen la falta de volumen, sí hay algo más de molestias al ser colocadas bajo los músculos y hay algo de limitación de movimientos durante los primeros días, pero se manejan sobradamente con medicación analgésica específica.

 

¿Cuánto tiempo tengo que permanecer de baja?

Habitualmente recomendamos unos 7 días de disminución de la actividad física (reposo, tranquilidad en casa) pero desde el segundo día del postoperatorio hacemos hincapié en la conveniencia de moverse y pasear. Como es lógico, la reincorporación laboral dependerá del grado de esfuerzo físico con los brazos que el trabajo concreto de cada paciente requiera. Una semana suele ser lo más frecuente.

 

Se realizan pruebas diagnósticas del pecho? Por protocolo solicitamos siempre una mamografía y/o ecografía mamarias antes de realizar cualquier intervención de pecho, con el fin de conocer el estado de la glándula mamaria antes de ser modificada y tenerla como referencia futura.
Cuándo podré reiniciar mi actividad deportiva?
A partir de las tres semanas posteriores a la reducción mamaria se puede comenzar, de manera progresiva, con actividades deportivas suaves sin impacto. A partir de la sexta semana damos permiso para realizar cualquier deporte sin limitación, pero con sensatez.

 
 

©2015 Dra Olaya Sanchez Crespo

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