Reducción de pecho

Reducción de pecho

El motivo principal que lleva a una mujer a plantearse una reducción de pecho es con frecuencia las molestias físicas que le ocasiona. Dolores de espalda, surcos en los hombros, dificultad de encontrar sujetadores de su talla, irritaciones de la piel… son razones clásicas que afectan a la calidad de vida. En las chicas más jovencitas, generalmente la problemática se centra más en cuestiones de relación con los demás, los apuros por no llamar la atención y la limitación en la práctica deportiva. En ellas solemos esperar a que el pecho haya completado su desarrollo, aunque se puede adelantar si los problemas físicos son muy importantes.

Sea cual sea el motivo, en una sociedad que valora en general el busto prominente, cuando una mujer se plantea una reducción de pecho es porque realmente le ocasiona más de un quebradero de cabeza. La intervención de reduccion de pecho proporciona a la mujer un pecho más pequeño, más ligero y más firme, de manera que quede mejor proporcionado con el resto del cuerpo. Los resultados son sorprendentes y muy satisfactorios, ya que las pacientes sienten una enorme mejoría en su vida diaria, en su aspecto y en la armonía de su silueta.

Durante la primera consulta, se evalúa el tamaño, peso y forma de las mamas, la firmeza de la piel y el estado general de la paciente. Se realiza una exploración completa del pecho y se solicita un estudio mamográfico de control. En consulta hablaremos de alternativas de técnicas quirúrgicas en función de tu caso concreto. Se trata de una intervención completamente a la medida, por lo que comentaremos qué forma y qué tamaño tendrán las mamas una vez reducidas: recuerda que serás tú quien deberá indicar cómo deseas que sean. Exponer tus expectativas de manera clara y sincera ayudará a comprender tus deseos y permitirá que te ofrezcamos las alternativas disponibles para tu problema.

El tabaco afecta a los vasos sanguíneos, disminuye la oxigenación de los tejidos y dificulta la cicatrización. Es por ello que el abandono del consumo de tabaco o una importante reducción del mismo varias semanas antes de la intervención favorece que todo vaya bien y previene complicaciones. Este hecho tiene especial repercusión en el caso concreto de la reducción mamaria. Por tanto, no olvides decir si eres fumadora.

Tampoco olvides comentar si tomas alguna medicación o vitamina, si piensas quedar embarazada en el futuro o dar de mamar.

 

Información sobre la reducción de pecho

La cirugía de reducción de pecho se realiza siempre en quirófano de clínica autorizada, bajo anestesia general y suele durar entre 3 y 4 horas. Suele ser preciso el ingreso, dándose el alta a casa al día siguiente. De quirófano saldrás con un vendaje suave y dos tubos de drenaje, que serán retirados a los pocos días. Aunque existes múltiples técnicas, las incisiones tienen forma de ancla, alrededor de la areola. A través de ellas, extirpamos el tejido sobrante y modelamos el pecho acorde al nuevo tamaño.

Aunque parezca asombroso, la reducción mamaria es una intervención para nada molesta y el postoperatorio es muy llevadero. Al alta sustituiremos el vendaje por un sujetador de tipo deportivo que deberás llevar durante un mes completo. Mis pacientes suelen volver a su actividad laboral en la primera semana, aunque a los pocos días pueden hacer vida normal. Sí pedimos que limiten las actividades físicas fuertes durante las primeras semanas, hasta que se recupere por completo. De los puntos no es necesario preocuparse, dado que prácticamente todos son internos y no hay que retirarlos. El sujetador deportivo podrá ser después sustituido por otros infinitamente más bonitos que seguramente nunca pudiste utilizar antes, incluso con aros si así lo deseas.

Tras la reducción de pecho, pasarán unos meses hasta que se pueda ver el resultado definitivo, a medida que la inflamación va bajando poco a poco. En la mayoría de los casos vamos a tener una cicatriz alrededor de la areola, una en el pliegue bajo la mama y otra vertical que une ambas. En consulta os enseñamos siempre a cuidar las cicatrices durante los primeros meses, claves para que los resultados sean óptimos. Las cicatrices serán permanentes y visibles, pero pondremos todos los medios para que sean de la mejor calidad posible y queden perfectamente disimuladas bajo el sujetador y el bikini.

Algunas pacientes pueden experimentar una reducción parcial y, en ocasiones, total de la sensibilidad del pezón después de una reducción mamaria. Esta situación es generalmente temporal salvo en algunas reducciones de grandes volúmenes en que puede ser definitiva. También puede verse afectada la capacidad de dar de mamar.

En definitiva, se trata de una intervención tremendamente agradecida, ya que desde el primer momento las pacientes notan el alivio en el peso y el cambio de proporciones en su cuerpo. Aún así, el pecho cambiará ante estímulos hormonales normales, el embarazo o cambios de peso.

Aclarando algunas ideas

Respuestas a preguntas frecuentes sobre este tratamiento

 

¿Cuánto tiempo tengo que permanecer de baja?

Habitualmente recomendamos unos 7 días de disminución de la actividad física (reposo, tranquilidad en casa) pero desde el segundo día del postoperatorio hacemos hincapié en la conveniencia de moverse y pasear. Como es lógico, la reincorporación laboral dependerá del grado de esfuerzo físico con los brazos que el trabajo concreto de cada paciente requiera.

 

Después de una reducción de pecho, puede volver a crecer?

Raramente crece el pecho tras una reducción mamaria. Solo en casos muy esporádicos que presentan alteraciones hormonales importantes o en pacientes que ganen mucho peso y la grasa, lógicamente, se acumula también en esta zona del cuerpo.

 

Se realizan pruebas diagnosticas del pecho?

Por protocolo solicitamos siempre una mamografía y/o ecografía mamarias antes de realizar cualquier intervención de pecho, con el fin de conocer el estado de la glándula mamaria antes de ser modificada y tenerla como referencia futura. Siempre que realizamos una reducción mamaria, enviamos sistemáticamente a analizar el tejido extirpado para su estudio anatomopatológico. Lo habitual es que el resultado nos diga que se trata de tejido mamario sano, pero consideramos de gran importancia su análisis para tranquilidad nuestra y de nuestras pacientes.

 

Si tengo sobrepeso y un pecho grande que me molesta en la espalda, la reducción mamaria es mi solución?

La reducción mamaria puede ayudar a mejorar las molestias de espalda, pero si el problema de base es el sobrepeso, la debilidad muscular por sedentarismo y las malas posturas, nuestra primera recomendación siempre es perder peso y practicar algo de ejercicio físico que mejore el tono muscular de la espalda. Una vez hecho ésto, consideramos la posibilidad de mejorar aún más aligerando el peso del pecho con cirugía, pero no al revés.

La reducción mamaria duele mucho?  Lo cierto es que no. Se trata de una intervención en la cual no tocamos para nada la musculatura pectoral, por lo que el postoperatorio es confortable. De hecho, es muy importante hacer conscientes a las pacientes de la necesidad de guardar cierto reposo los primeros días, ya que se encuentran muy bien y están deseando retomar las actividades físicas habituales de la vida diaria.
Cuándo podré reiniciar mi actividad deportiva?
A partir de las tres semanas posteriores a la reducción mamaria se puede comenzar, de manera progresiva, con actividades deportivas suaves sin impacto. A partir de la sexta semana damos permiso para realizar cualquier deporte sin limitación, pero con sensatez.

 

 
 

©2015 Dra Olaya Sanchez Crespo

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