Cirugía de las orejas

Cirugía de las orejas

Denominamos OTOPLASTIA a la intervención dirigida a corregir la forma, el tamaño y/o la posición de las orejas. Las orejas prominentes o “en soplillo” son el motivo más frecuente que lleva a mis pacientes a consultar por una otoplastia. Se trata de una deformidad auricular con impacto emocional y social de especial importancia en los niños y adolescentes, pero también en
los adultos. Evitar ser vistos con el cabello mojado, huir de la clásica cola de caballo y ocultarlas bajo pelo largo suelen ser las conductas típicas de los pacientes que se sienten muy incómodos e inseguros con sus orejas.

Una otoplastia puede realizarse en cualquier momento de la vida adulta, nunca es tarde y es tremendamente agradecida. En los niños, se considera que el desarrollo de las orejitas se completa alrededor de los 5 años, por lo que a mayor prontitud de la corrección más prevenimos la aparición de problemas escolares y complejos evitables e innecesarios.

 

Información sobre la cirugía de orejas en soplillo

Una oreja en soplillo es una oreja normal, pero en cierto grado desplegada. Su corrección, por tanto, consiste en recrear los pliegues naturales que la caracterizan, lo que la lleva a su posición y forma correctos. Para ello plegamos delicadamente el cartílago a través de una pequeña incisión en la cara posterior de la oreja. La cicatriz resultante queda estupendamente disimulada una vez reposicionamos la oreja en su lugar adecuado. En resumen, conseguimos que pasen completamente desapercibidas y que el paciente se sienta seguro de que nadie repara en ellas.

La intervención se lleva a cabo siempre en quirófano, dentro de una clínica u hospital autorizados. La duración de la cirugía suele ser de dos horas. Dependiendo de la edad del paciente, puede realizarse bajo anestesia local con una suave sedación, permaneciendo en observación durante unas horas y a continuación puede marcharse a casa con un vendaje ligero. En niños menores de 10 años aconsejamos anestesia general.

A las 24h de la intervención, el vendaje es sustituido en consulta por una banda elástica suave, para su uso contínuo durante dos semanas y luego una semana más de uso nocturno exclusivamente. Los primeros días las molestias son leves, con sensación de escozor, pero ceden fácilmente con la medicación recomendada. El tiempo de recuperación es de aproximadamente 4-5 días para reincorporarse a la vida laboral. Los niños suelen volver al colegio a los 7 días, siempre teniendo cuidado con las actividades físicas. Los puntos, en su mayoría internos, se retiran a la semana de la intervención.

El resultado es permantente y no se modifica con el transcurso de los años. Rara vez es necesario retoque alguno y las complicaciones, en manos cualificadas y con los cuidados adecuados, son excepcionales.

Se puede reconstruir el lóbulo de la oreja rasgado?

Es mucho más frecuente de lo que imaginamos

 

El uso continuado de pendientes muy pesados o un traumatismo con tracción fuerte son la principal causa de que el orificio del lóbulo de la oreja se alargue en exceso o se rasgue completamente. Algunas mujeres se hacen otro orificio, otras simplemente dejan de usar pendientes, pero la única solución definitiva y estéticamente adecuada es una pequeña corrección quirúrgica llamada LOBULOPLASTIA.

En qué consiste la lobuloplastia?
Aunque la intervención a priori parece simple, no debe ser infravalorada. Es importante que sea realizada por un cirujano plástico y con experiencia. No es recomendable que la cirugía sea realizada por otros profesionales, pues pueden dejar imperfecciones como un lóbulo muy pequeño, asimétrico o una invaginación (doblez hacia dentro) del borde. En la misma cirugía podermos reparar uno solo o los dos lóbulos.

La intevención para reconstruir un lóbulo dura alrededor de 15 minutos y se realiza bajo anestesia local en consulta, con las máximas medidas de higiene y esterilidad. Retiramos la piel envejecida o piel rota reposicionando piel resistente y joven de los lóbulos. De esta forma, no solo se sutura el lóbulo, sino que lo reforzamos y rejuvenecemos para que no vuelva a suceder. En el mismo momento se ponen 4 o 5 puntitos muy finos de sutura que se retiran en unos siete días aproximadamente en consulta. La recuperación de este tipo de cirugía es muy rápida y las curas en casa son sencillas Generalmente el dolor es mínimo y no es necesario tomar medicamentos.

Las cicatrices y cuidados posteriores
La cicatriz resultante suele ser lineal (o circular en el caso de que fuera necesario un colgajo de reconstrucción). Lo ideal para ablandar estas cicatrices y devolverles elasticidad es realizar masajes postoperatorios con crema hidratante y recomendamos utilizar pendientes con sistema de cierre en “clip” alrededor de tres-cuatro semanas. Pasado un mes, realizamos los nuevos orificios para volver a emplear pendientes normales.

 
 

©2015 Dra Olaya Sanchez Crespo

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