El mito de la talla de sujetador

El mito de la talla de sujetador

“Qué talla de sujetador usas? Qué talla te gustaría tener?
Pues mi amiga Marina tiene una 100!!”

Son decenas las expresiones que escuchamos con frecuencia y que, en realidad, están muchas veces basadas en datos muy confusos. Resulta sorprendente también que un elevado porcentaje de mujeres no utiliza el sujetador de su talla más adecuada. Trataremos pues de aclarar el tema con este sencillo post.

LA TALLA SURGE DE LA TOMA DE UNAS MEDIDAS CONCRETAS

Y casi ninguna mujer se las toma! Son dos: el contorno del tórax (bajo el pecho) y el contorno del pecho (tomado alrededor de éste). Estas medidas, llevadas a una tabla, nos dan dos datos: EL CONTORNO TORÁCICO (ejemplo: una 85, una 100) y otro muy distinto, LA COPA (A, B, C,..).

Es decir, una mujer de tórax muy estrecho y mucho pecho puede tener una 85D, mientras que una mujer de tórax amplio y poco pecho puede tener una 100B.

Moraleja: Decir “tengo una 100” no implica necesariamente a tener mucho pecho, en sentido estricto. Que no te líen!

Y PARA COMPLICAR LAS COSAS, LOS FABRICANTES DE SUJETADORES HACEN LO QUE QUIEREN

 

Efectivamente, habrás notado que probándote un INTIMA CHERRY de tu talla habitual te quedará mucho más justo (incluso pequeño!) que si te pruebas un TRIUMPH o uno de PASSIONATA, por ejemplo. La realidad es que, comercialmente, no existe una ley que exija consenso entre las marcas, de modo que cada una tiene sus propios baremos. Y como resultado, la confusión total entre las usuarias.

Moraleja: Pruébate muchos hasta que des con los que te quedan bien. Para que no te líen, las tallas que más o menos se corresponden con el estándar español son las que vienen como ES/FR (talla española/francesa).

LOS CIRUJANOS PLÁSTICOS JAMÁS HABLAMOS DE TALLAS

¿Por qué? Pues precisamente por la poca unanimidad que existe en torno al tema, para no inducir a equívocos. Te veo en consulta y me pides una talla 95 de pecho… en realidad no tiene significado alguno. Escuchando con atención tus gustos y deseos, puedo llegar a entender que lo que me pides es una copa C, pero tu contorno será el mismo que el del primer día que viniste a consulta.

En nuestras intervenciones (ya sea de aumento o de reducción de pecho) el parámetro que podemos modificar es LA COPA, pero NO EL CONTORNO, ya que el perímetro torácico de nuestras pacientes (evidentemente) no es modificable.

Ejemplos prácticos:

  • Mujer joven y delgadita con pecho muy pequeño: 85A. Con una cirugía de aumento, podemos hacer que su copa pase a ser una B (aumento discreto), C (llamativo) o D (posiblemente excesivo). ¡Y seguirá teniendo una 85!
  • Mujer con pecho grande, pesado y molesto: 95F, por ejemplo. Con una reducción podemos reducir su copa a una C o incluso una B (tamaños mucho más cómodos y menos pesados). ¡Pero seguirá teniendo una 95!

Moraleja: Las expresiones tipo “Elena se ha operado y se ha puesto una 100” nos vienen a indicar que se ha puesto unas prótesis de volumen considerable y ha obtenido un pecho grande, pero la cifra no es para nada específica del resultado obtenido. La expresión correcta sería “le ha quedado una copa D” por ejemplo.

Es decir: Es mucho más interesante evaluar la copa de la que parte nuestra paciente y consensuar con ella qué copa final obtendremos tras la extirpación del tejido mamario sobrante (en una reducción mamaria) o bien mediante la adición de un implante de unas determinadas dimensiones (en un aumento mamario).

Espero haberos aclarado un poquito esta cuestión!
De rellenos de sujetador os hablaré otro día, que da para bastante.
Y de prótesis mamarias y sus medidas, igualmente.

Un saludo!

 
 
 

©2015 Dra Olaya Sanchez Crespo

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